¿Están utilizando IA para espiar tus compras y así aumentarte el precio?
Hay clientes que confiesan sentirse directamente espiados por medio de inteligencia artificial y que esta usa esa información para aumentar precios según necesidades urgentes. Pero, ¿Es posible usar IA para espiar tus compras?
El uso de la inteligencia artificial (IA) en el sector empresarial ha dado un giro preocupante. Recientemente, un joven denunció que las aerolíneas y otros negocios están utilizando algoritmos para «espiar» a los clientes, aumentando los precios en momentos críticos, creando una sensación de vulnerabilidad que muchos consumidores ya han experimentado.
Esta práctica, que parece surgir de una serie de algoritmos diseñados por una IA para espiar tus compras con el fin de maximizar ganancias, pone en tela de juicio la ética de dichas acciones en un panorama empresarial cada vez más digitalizado.
Aumento repentino de precios
Imagina que has estado buscando un vuelo y, tan pronto como decides comprarlo, el precio se dispara. Esta frustración es común entre los clientes de diversas aerolíneas, un fenómeno que, en gran parte, se atribuye al aumento de la demanda. Sin embargo, el verdadero problema puede ser más insidioso. Como indica un joven entrevistado por La Sexta, se siente como si estuviéramos bajo el ojo de una IA para espiar tus compras.
«Cuando tengo una necesidad urgente, me han subido el precio», confiesa. Esto es una señal de que la IA no solo está ayudando a las empresas a optimizar sus operaciones, sino que en paralelo está siendo utilizada de manera que afecta directamente a la tarifa que los clientes deben pagar.

Una IA para espiar tus compras crearía oportunismo en el mercado
El oportunismo empresarial se vuelve evidente cuando se observa cómo algunas compañías reaccionan ante situaciones de urgencia. Otro joven en la misma serie de entrevistas señaló que «aprovecharse de necesidades personales de los clientes es un poco inmoral». Esta percepción resuena con muchos consumidores que están comenzando a cuestionar los métodos detrás de la fijación de precios.
Una mujer, al enterarse de que habría alguna IA para espiar tus compras y recopilar sus datos, expresó su incredulidad, preguntando: «¿Eso es legal?». Este cuestionamiento crea una brecha de aprovechamiento para sectores interesados en el oportunismo, ya que muchos consumidores no son conscientes de la cantidad de información personal a la que las empresas acceden con el simple acto de aceptar cookies.
Legalidad y ética en el uso de los datos personales
Los expertos advierten que, cuando los usuarios aceptan las cookies en los sitios web, están dando implícitamente su consentimiento para que las empresas utilicen sus datos personales. Esto incluye información sobre localización, historial de navegación e incluso motivos de viaje. Borja Adsuara, profesor de Derecho digital en la Universidad de Villanueva (Madrid), explica que empresas como aquellas que ofrecen servicios de entrega a domicilio, transporte privado y aerolíneas están adoptando una especie de IA para espiar tus compras para manipular precios basándose en la urgencia de sus clientes.
«Por ejemplo, si alguien ha perdido a un familiar y necesita viajar urgentemente, las empresas pueden incrementar tarifas al identificar este estado de necesidad», resalta Adsuara.
La estrategia de empresas de transporte
Particularmente en el caso de plataformas de transporte como Uber o Cabify, la situación es preocupante. Según Adsuara, estas empresas pueden detectar cuándo la batería de un teléfono está a punto de agotarse y ajustan sus tarifas en consecuencia, sabiendo que el usuario está apresurado por conseguir un coche rápidamente. Este tipo de comportamiento plantea serias interrogantes sobre la ética detrás de la práctica de precios dinámicos.

No hay que abrir una brecha de temor sobre la «supuesta» existencia de una IA para espiar tus compras
Sin embargo, en lugar de centrarse únicamente en los temores de un futuro dominado por la IA, Adsuara apunta a un problema más profundo: «No se trata solo de los algoritmos avanzados, sino de la ilegalidad de utilizar datos personales sin autorización». Este comentario destaca la necesidad de un marco legal que proteja a los consumidores de prácticas desleales.
Un ejemplo notable es el caso de Delta Airlines, que había intentado implementar inteligencia artificial para ajustar sus tarifas según los datos de los pasajeros. Afortunadamente, la compañía se retractó, pero las preocupaciones sobre la transparencia y ética en el uso de datos personales persisten.
Con un panorama así, es evidente que las empresas deben encontrar un equilibrio entre el uso de tecnología y el respeto por la privacidad del consumidor. Mientras tanto, los clientes deben mantenerse informados sobre cómo la inteligencia artificial puede afectar sus experiencias y saber que la vigilancia empresarial está en aumento.