El acuerdo entre OpenAI y Oracle que sacudió a Wall Street
Esta semana, el inesperado acuerdo de cinco años, valorado en $300 mil millones entre OpenAI y Oracle generó una conmoción en Wall Street. El trato ha sido parte de un repunte notable en los negocios, propulsando las acciones del proveedor de servicios en la nube a nuevas alturas. Aunque quizá los mercados no deberían haberse sorprendido tanto, ya que este acuerdo reafirma el relevante papel que Oracle sigue desempeñando en la infraestructura de inteligencia artificial (IA).
Desde la perspectiva de OpenAI, el acuerdo revela mucho más de lo que la falta de detalles puede indicar. La voluntad de la startup de invertir una suma tan colosal en computación refleja su imponente ambición. Aunque permanecerá en el aire el método en cómo financiarán esta enorme necesidad de recursos energéticos y de qué manera gestionarán la oferta eléctrica necesaria, lo que está claro es que OpenAI está apostando fuerte por su futuro.

Chirag Dekate, vicepresidente de investigación en Gartner, comentó a los periodistas que la colaboración entre las dos compañías es lógica y beneficiosa. OpenAI puede diversificar su infraestructura distribuyendo el riesgo entre distintos proveedores, lo que le otorga una ventaja competitiva a gran escala en comparación con rivales como Google, Microsoft Azure y AWS. “OpenAI parece estar construyendo uno de los ecosistemas de supercomputación en IA más completos para una escalada extrema”, señaló Dekate.
A pesar de la sorpresa de muchos en la industria por la participación de OpenAI y Oracle especialmente porque el papel de esta última ha sido más reducido en la carrera de la IA frente a competidores en la nube, Dekate argumenta que esto no debería ser un motivo de asombro. Oracle ha colaborado anteriormente con hiperescaladores y ya proporciona la infraestructura necesaria para el considerable negocio que es TikTok en EE. UU.
OpenAI y Oracle: ¿Financiación y energía?
Aunque el mercado bursátil aplaude la alianza, persisten interrogantes sobre cómo se financiarán estos gastos, así como la provista de energía para soportar dicho nivel de computación. OpenAI ha anunciado un sorprendente gasto en infraestructura, comprometiendo aproximadamente $60 mil millones al año para servicios con Oracle y otros $10 mil millones para el desarrollo de chips de IA con Broadcom.
Cabe mencionar que OpenAI reportó que alcanzó $10 mil millones en ingresos recurrentes anuales, un incremento notable de los $5.500 millones del año previo. Este crecimiento incluye diversos productos y APIs de ChatGPT. No obstante, en su ambición por expandirse, la compañía se encuentra quemando miles de millones de dólares anualmente.
Un aspecto crítico a abordar es cómo OpenAI y Oracle proporcionarán la energía necesaria para alimentar su creciente demanda de computación. Los analistas han comenzado a pronosticar un impulso temporal hacia el gas natural; sin embargo, también se reconoce que la energía solar y las baterías podrían ser opciones más competitivas en varios mercados. Adicionalmente, la energía nuclear se está consolidando como una apuesta clave dentro del sector tecnológico.

De acuerdo a un informe de Rhodium Group, se espera que los centros de datos consuman el 14% de la electricidad en EE. UU. para 2040. Esta predicción ya ha llevado a los inversores a comprar chips Nvidia en grandes cantidades, asegurando el acceso a la potencia de computación que necesitan sus startups. Se dice que Andreessen Horowitz ha adquirido más de 20.000 GPU, mientras que otros como Nat Friedman han alquilado acceso a clústeres de 4,000 GPU, aunque Meta podría poseer este último ahora.
La situación pone de relieve que la potencia computacional es respaldada por el acceso a energía. Para atender esta necesidad, grandes empresas tecnológicas han estado comprando granjas solares y realizando inversiones en infraestructura energética como plantas nucleares y alianzas con startups de energía geotérmica.
Hasta ahora, OpenAI se ha mantenido bajo perfil en este ámbito. Aunque su CEO, Sam Altman, ha realizado inversiones en sectores energéticos innovadores, como con Oklo y Helion, la empresa no ha desembolsado capital significativo en comparativa con gigantes como Google o Amazon.
Con un acuerdo de computación que estima requerir 4.5 gigavatios, el escenario podría estar por cambiar. Esto sugiere que OpenAI y Oracle tomarán un papel indirecto al pagar el primero al segundo por su experiencia en la gestión de infraestructuras físicas, lo que dejará a la compañía “ligera en activos”. Esta estrategia seguramente complacerá a los inversores al mantener su valoración alineada con startups de IA centradas en software, a diferencia de las empresas tecnológicas tradicionales, que suelen estar atadas a estructuras más costosas.